miércoles, 13 de noviembre de 2013

306 km/h: Otoño



El sol convierte en oro el hierro de las vías;
ahuyenta y apaga los verdes del otoño.
Los ríos aguardan el profundo espejo del cielo nocturno.
Pespuntean las nubes el rastro de aviones remotos.
La gran antorcha se expande con el cobre desvaído,
detrás de un cielo que rabia y se adormece.
El frío acicala el lomo de los animales,
que agachan la cerviz en un callado y milenario rito.

Ahora las vías son de plata;
pronto se prenderán brevemente en el último hilo naranja
para luego volver de nuevo a la plata,
fría y silenciosa.

La tarde es mal puerto para que embarranquen los sueños
que viajan hasta y a través de la noche
para que el cielo no cese.


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